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jueves, 29 de mayo de 2008

Ayudemos a mejorar nuestro México

Los invito a participar en una lluvia de ideas para ayudar a mejorar la situación que estamos viviendo....No lo echen en saco roto.....Igual y podríamos enviar las mejores ideas o propuestas a la Presidencia de la República.

Reciban saludos y seguimos en contacto.

Cambio de ruta...y de tripulación

Itinerario PolíticoRicardo Alemán 29 de mayo de 2008

Guerra contra el narcotráfico y el alza en la comida, los ‘focos rojos’ .
El presidente Calderón tuvo que recurrir al populismo alimentario .
M ás allá de la extraordinaria gráfica del diario La Crónica de Hoy —con el ingenioso título de “Tres tristes tigres”—, que en primera plana deja ver al presidente Felipe Calderón y los secretarios Eduardo Sojo y Luis Téllez en franca preocupación, lo cierto es que en la casa presidencial algo incomoda y nadie parece contento con lo que ocurre en las políticas sobre el combate al crimen organizado, por un lado, y en materia alimentaria, por el otro.
El presidente Calderón, dicen algunos de sus cercanos, está molesto, malhumorado, porque las cosas no salen como el jefe de las instituciones lo imagina. La incomodidad es de tal nivel que algunos apuestan a que en áreas estratégicas de la administración calderonista se produzca no sólo un cambio de ruta, sino hasta de tripulación. Todo, según las encuestas, frente a una imagen presidencial sostenida al alza, que supera 60% de la preferencia ciudadana.
Y son dos las señales de focos rojos. Primero, lo que a ojos de todos es una estrategia fallida y/o hasta fracasada en esa anunciada guerra contra el crimen organizado, el narcotráfico y el llamado narcoterror. Y en efecto, nadie puede negar que todos los días se producen importantes decomisos de droga, incautación de armamento que atesoran los criminales y la detención de sicarios. Sí, todo eso habla de resultados positivos del Estado en su lucha contra los criminales.
Pero también está claro que en el otro extremo, el del narcotráfico y los criminales organizados, todos los días aparecen todo tipo de asesinatos cometidos presuntamente a causa de las peleas entre bandas criminales, en unos casos, y disputas entre cárteles y policías municipales, estatales y federales, en otros. Las estadísticas muestran que como nunca había ocurrido, las bandas operan prácticamente en todo el país y el saldo de crímenes es el más alto en la historia criminal mexicana.
Pero también está claro que entre los criminales existe organización, logística, inteligencia y un muy elevado potencial de armamento que, en muchos casos, supera a los de instituciones del Estado mexicano. Por todas partes aparecen evidencias de que la inteligencia del crimen va por delante de la reacción de los cuerpos policiacos que, además, prácticamente han sido infiltrados por todos sus flancos por las bandas criminales.
Y ese potencial quedó exhibido a los ojos de todos en las semanas recientes cuando, en ataques casi simultáneos, distintas células criminales desarticularon y eliminaron a policías de carrera, fundamentales en la estructura de la Policía Federal. Uno de ellos fue el asesinato de Édgar Millán, el número dos de la PFP y quien al llegar a su casa fue acribillado por sicarios de las bandas criminales.
Otro fue la balacera que el pasado martes se produjo en Culiacán, en donde fueron asesinados siete policías federales, durante un enfrentamiento con criminales. Lo curioso es que según las notas informativas, no eran más de diez los criminales frente a más de 200 policías. Y el resultado, como queda claro, fue totalmente adverso a la Policía Federal.
El otro foco rojo es el que tiene que ver con la crisis alimentaria mundial y su repercusión en México. El gobierno de Felipe Calderón, hay que recordarlo, arrancó con una severa crisis por el disparo en el precio de la tortilla; una crisis que no era otra cosa que el anuncio de lo que vendría y que tomó mal parado a todo el gobierno.
Y en la administración de Calderón tienen claro que el de los alimentos —más que el del crimen organizado o que cualquiera otro de los problemas prioritarios— se puede traducir en la más severa crisis que pudiera enfrentar el gobierno panista. Con la comida, como dice el refranero popular, no se juega, porque la falta de alimentos o su disparo en los precios hasta niveles inalcanzables para las clases populares sería capaz de tirar a un gobierno.
El gobierno de Calderón podría estar en riesgo frente a los embates políticos, frente a las bandas del crimen organizado, pero estaría en mayor riesgo frente a una sociedad que no cuenta con los alimentos suficientes y al alcance de las mayorías. La comida, la disponibilidad de alimentos y a precios accesibles construye o destruye gobiernos. Y eso lo sabe la administración de Calderón.
Por eso, y en contra de todos los pronósticos, en contra del “librito”, el gobierno de Calderón respondió a la crisis de alimentos con la “varita mágica” de los subsidios. En efecto, subsidios a los que más tienen, al mantener controlado el precio de la gasolina, el diesel y el gas; pero también subsidios a los que menos tienen, con dinero en efectivo. Es decir, ante una crisis como la de alimentos, el gobierno de Calderón reacciona con una política que él mismo y su partido han cuestionado. La política populista del subsidio.
Ante una crisis alimentaria como la que ya está presente, el derechista gobierno de Felipe Calderón decidió actuar bajo las mismas directrices de sus adversarios. En pocas palabras, hace lo mismo que cuestionó, por ejemplo, en el caso de Andrés Manuel López Obrador. Y resulta cuestionable esa política, pero también es entendible. Es decir, que mientras que no se reconstruyan las cadenas productivas de básicos para alcanzar equilibrios de autosuficiencia, cualquier gobierno que entienda su fragilidad frente a la carencia de comida, no tiene más remedio que recurrir al populismo alimentario.
Y por si hiciera falta, como lo dijimos aquí hace apenas unos cuantos días, de nueva cuenta le reventó en las manos al gobierno de Felipe Calderón el asunto de la incumplida defensa de los derechos humanos. Amnistía Internacional reprueba al gobierno de Calderón, porque no respeta las garantías individuales. Y en efecto, se insiste en que cambiaría la ruta… pero también la tripulación. Al tiempo.

Fuente: Periódico El Universal. Sección Columnas 29/05/2008

Corre Felipe, corre

Agenda del debateJosé Carreño Carlón29 de mayo de 2008

Riesgo, insistir en que el gobierno va en sentido correcto aunque no avance
Letal, una oferta calderonista de males menores frente a la crisis
A primera vista, el presidente Felipe Calderón podría recordar la memorable película de Tom Tykwer, Corre, Lola, corre, en la que Franka Potente vuela por las calles en su veloz búsqueda de salidas para el chavo que está a minutos de ser ejecutado por unos gángsteres. Sólo que a diferencia de la cinta alemana, en la mexicana el gobernante Calderón aparece y corre sólo para mantenerse en el mismo lugar y mantener al gobierno y al país en pie mientras el piso se mueve en sentido contrario con viejos y nuevos problemas que hacen crisis cada día.
En una también llamada década perdida —la enmarcada en la crisis mundial de la deuda de los 80 del siglo pasado— un presidente colombiano, Belisario Betancourt, dijo ante el Congreso mexicano que los gobiernos de América Latina no podían dejar de correr. Pero no para avanzar en la solución de sus problemas —aclaraba—, sino simplemente para no caer, colocados como estaban sobre una banda sin fin de desafíos cotidianos jalando con fuerza a nuestros países hacia atrás, hacia su derrumbe.
Así, más en la metáfora de Betancourt, Calderón trataría de remontar otra década perdida, enmarcada —según al nuevo libro del ex presidente Salinas— en el desperdicio que hicieron los dos sexenios anteriores de las grandes expectativas y oportunidades de consolidación que tuvo y no aprovechó el país, y que le hubieran permitido llegar menos vulnerable a la encrucijada actual.
En el mes que termina este sería el reporte de las carreras del presidente Calderón por las rutas que llevan de un conflicto a otro y de uno a otro punto del país:
1) En la agenda de la presente semana le resultó impostergable admitir los estragos de la crisis de los alimentos básicos, con el anuncio de una serie de medidas de emergencia, a altos costos fiscales pero de previsibles efectos para al menos paliar la crisis en los grupos más afectados, con no despreciables, si bien polémicos, efectos electorales.
2) La semana anterior le hizo frente a la ya inocultable crisis en materia educativa con una serie de compromisos importantes, pero cuya instrumentación permanece en entredicho, dado lo poco confiable de las contrapartes de tales compromisos: una líder y una corporación sindical más dados a activar la reversa de la banda sin fin que a propiciar los avances del país.
Poderosa reversa de la banda
3) Mayo cierra con nuevas, dramáticas marcas de víctimas en la guerra del gobierno contra las bandas criminales: es el mes más violento en cinco años, de acuerdo a los cálculos de EL UNIVERSAL del martes, con 370 ejecuciones atribuidas a la delincuencia organizada en los primeros 26 días, además del récord de 34 muertos en una sola jornada, del sitio que paralizó a Ciudad Juárez el fin de semana y la sangrienta emboscada del martes que cobró siete vidas más de agentes federales en Culiacán.
4) Transcurrida casi la mitad del año, no se ve claro si el gobierno y su partido lograrán abrirle paso a su reforma petrolera, no obstante que —para mencionar sólo algunos más de los inyectores de la potente reversa de nuestra banda sin fin— los subsidios a la importación de gasolina y la caída en la producción han esfumado las ganancias previstas por el alza del crudo, mientras los legisladores no aciertan a remover los obstáculos legales que apuntalan los estrangulamientos de esta industria vital.
5) En estos cinco meses, los pronósticos inflacionarios apuntan ya a superar las estimaciones anuales del presupuesto, todavía sin considerar los riesgos de un nuevo flamazo expansivo de los precios a causa de la aún no contenida alza internacional de los alimentos, las gasolinas y otros —innumerables— productos derivados del petróleo.
Ante la velocidad que alcanza esta poderosa reversa de la banda sin fin sobre la que se encuentran el país y el gobierno, la carrera también sin fin del Presidente sobre la banda le permite mantener, en efecto, al gobierno y al país en pie, pero no avanzar.
Dos estrategias discursivas sostienen los desplazamientos presidenciales por el temario nacional. Una de orden programático que, a pesar de todo, no deja de ver hacia delante. La reafirmó esta semana con su descripción de un futuro deseable y aún alcanzable. Si avanza la agenda de reformas en los sectores energético, laboral, educativo y de telecomunicaciones, ofreció, se podrán alcanzar en unos años tasas de crecimiento de hasta 6%, o aún mayores. La otra estrategia discursiva, la posibilista o resignada podría resultar más bien derrotista. Es la que suele acompañar los anuncios gubernamentales con el énfasis en que, si bien puede no haber resultados significativos, se inscriben ya en el sentido correcto.
Pero el hecho de no avanzar tiene costos políticos y electorales imposibles de pagar con un discurso en el que se proponga —por comprobable que llegara a ser— que, con tantos condicionamientos adversos, el estancamiento con la vista en el sentido correcto debe verse casi como un logro, por el esfuerzo que supone no retroceder demasiado ni caer ante la velocidad de la banda en sentido contrario.
Dos décadas perdidas y un discurso
En la década perdida de los 80, el gobierno insistió en una oferta de males necesarios ante la crisis de la deuda. Con un discurso en el que se aseguraba que con aquellos males menores se estaban impidiendo males mayores a la población. Ello podía ser cierto, pero lo que no impidió ese discurso fue el principio del fin del sistema de partido dominante, o de partido “casi único”, como lo llamó el entonces candidato en apuros Carlos Salinas.
Mientras que hoy, tras la más reciente década perdida, respuestas similares ante el empeoramiento de las condiciones de vida, por carestía de alimentos y pérdida de empleos, más una percepción de descontrol de los aparatos de seguridad frente al crimen y de falta de operatividad política del gobierno para abrirle paso a su programa, podrían poner en riesgo los avances del sistema democrático y de las nuevas reglas de la lucha por el poder.
Un escenario así serviría a la estrategia antisistema que apuesta a exhibir el fracaso del gobierno de Calderón en todos esos frentes y el fracaso mismo de las instituciones democráticas, mandadas al diablo por el líder de esa estrategia. Frente al movimiento rupturista de Andrés Manuel López Obrador no basta con la retórica de que se está en el sentido correcto aunque no se camine, o de que, con el deterioro a la vista se evita uno todavía peor.
Y tampoco funcionan las cuentas alegres que celebran la caída en las encuestas de un caudillo que no se ciñe a las reglas del juego electoral y que además puede apostar a una caída electoral mayor del gobierno y su partido en un no descartable escenario de deterioro acelerado de las condiciones de vida de la población.

Fuente: Periódico El Universal. Sección Columnas 29/05/2008

Confunden productividad con puntualidad

Asegura especialista que la mayoría de los convenios de productividad no se dirigen a elevar la eficiencia ni los resultados de la organizaciónArturo Rivero
Ciudad de México (29 mayo 2008).- El 41 por ciento de las empresas mexicanas que han firmado convenios de productividad con sus sindicatos, en realidad lo que miden es puntualidad y asistencia, mientras que otro 39 por ciento los firmó sin establecer metas, según datos de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS).En los últimos 16 meses, se han firmado mil 305 convenios de productividad entre sindicatos y empresas, pero en realidad la palabra "productividad", no tiene nada que ver con estas negociaciones.El 20 por ciento restante de las empresas liga los convenios a aspectos de eficiencia.La ineficiencia de estos pactos se confirma en el análisis "Convenios de Productividad", elaborado por Enrique de la Garza, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana, en el que destaca que de cada 100 acuerdos de productividad, 50 cumplen a medias con sus objetivos y la mayoría se destinan a la asistencia y puntualidad.El resto no tiene indicadores para medir el cumplimiento de sus metas."La mayoría de los convenios sólo consideran el desempeño general de la empresa y no miden el individual, grupal o departamental."Las metas más comunes se reducen a la asistencia y puntualidad", concluye De la Garza.Asegura que la mayoría de los convenios de productividad no están dirigidos a elevar la eficiencia y los resultados de la organización."Abundan los pactos de productividad pasivos, que limitan la acción sindical a la mera aceptación de los proyectos empresariales a cambio de preservar ciertas condiciones de trabajo, y en especial, en la definición de incentivos por productividad. El sindicato no participa en el diseño ni en los indicadores de este tipo de convenios", destaca en en el estudio.Algunas empresas, dice, ofrecen pactos o bonos de productividad a cambio de la flexibilización del contrato colectivo, la polivalencia o la compactación del tabulador.Octavio Carvajal, presidente de la Comisión Laboral de la Confederación de Cámaras Industriales, aseguró que es una aberración dar premios de productividad por puntualidad y asistencia, cuando esto forma parte de una obligación laboral que tiene que cumplir todo trabajador.Afirmó que se tiene un concepto de productividad en México erróneo. Productividad es hacer más eficiente y mejor el trabajo, eso es lo que se debe incentivar con indicadores precisos, pero la mayoría de las organizaciones no los tienen.Hugo Ítalo, asesor laboral de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación, añadió que los convenios de productividad son una "vacilada" y en algunos casos, forman parte de los excesos de algunos sindicatos como los de las paraestatales.

Fuente: Periódico Reforma. Sección Negocios 29/05/2008

Castigan en Pemex a 500 funcionarios

Pemex Exploración y Producción, Pemex Refinación y Pemex Petroquímica concentran 436 sanciones en tan sólo 14 mesesCarole Simonnet
Ciudad de México (29 mayo 2008).- En lo que va del sexenio de Felipe Calderón, más de 450 funcionarios de Pemex, entre ellos 27 directivos, han sido castigados por estar relacionados con actos de corrupción, negligencia administrativa, abuso de autoridad y violaciones a los procedimientos de contratación.La Secretaría de la Función Pública entregó a REFORMA una relación de los funcionarios de la paraestatal que han sido sancionados desde diciembre de 2006.Los acusados recibieron desde una amonestación pública hasta suspensión, destitución e inhabilitación, con multas en algunos casos, millonarias dependiendo de la falta.En estos últimos destacan Pemex Exploración y Producción, Pemex Refinación y Pemex Petroquímica donde las sanciones se elevaron a 436 en tan sólo en 14 meses.La mayoría de los sancionados son especialistas en operación de plantas, técnicos, ingenieros, jefes de departamentos y encargados de superintendencias.Máximo Téllez Rosas, gerente de Proyectos de Pemex Refinación, fue multado con 106.3 millones de pesos e inhabilitado por 20 años, al igual que Eduardo Vergara Cabrera, subdirector de proyectos de Pemex Refinación por abuso de autoridad.

Comentario y/o pregunta personal: No debería Felipe Calderón limpiar la imagen de Pemex y después plantear programas de "mejora"????......Espero sus comentarios

Fuente: Periódico Reforma. Sección Nacional. 29/05/2008

martes, 27 de mayo de 2008

Un aliviane en clase

La pluma inteligente Pulse graba el audio de lo que el maestro está explicando y lo reproduce con un simple toque.Foto: Cortesía Livescribe

La pluma inteligente Pulse de Livescribe graba el audio de lo que el maestro está explicando en ese momentoVerónica Sánchez
Monterrey, México (8/5/2008).- ¿Tomas notas en clase, pero luego no recuerdas lo que significa cada dibujito que haces?La pluma inteligente Pulse, de Livescribe, te ayuda, pues además de escribir tus apuntes en su papel especial y pasar los datos rápidamente a tu PC, graba el audio de lo que el maestro está explicando en ese momento, y lo reproduce con el simple toque de la pluma en los apuntes.Este dispositivo se encuentra en versiones de 1 y 2 Gigabytes, esta última con espacio para guardar hasta 200 horas de audio. Su costo es de 149 y 199 dólares respectivamente, y se vende en www.livescribe.com.

Fuente: Periódico Reforma. Sección Interfase. 08/05/2008

Vigilancia económica y sencilla

El sistema WiLife Video Security System sólo requiere de una computadora, acceso a internet y una toma de corriente eléctrica.Foto: Cortesía Logitech
El sistema está diseñado para que el mismo usuario lo instaleVerónica Valencia
Monterrey, México (26/5/2008).- ¿Te gustaría saber cómo se portan los pequeños durante tu ausencia, o quién fue a tu casa mientras tú no estabas? Pronto podrás contar con un sistema de monitoreo remoto por menos de 300 dólares.Logitech lanzó al mercado su sistema WiLife Video Security System, que sólo requiere de una computadora, acceso a internet y una toma de corriente eléctrica.Eduardo Larios, gerente de relaciones públicas para México y América Latina de Logitech, explicó que el sistema está diseñado para que el mismo usuario lo instale."Nosotros te entregamos el software de instalación para la PC, un ruteador que debe ser conectado a la energía eléctrica y la cámara IP... lo único que pide es que la conectes a la energía eléctrica para que toda la información que capte se mande a la computadora", explicó.Larios agregó que esta solución también envía alertas al correo electrónico y al celular, y éstas pueden llegar en forma de texto o video dependiendo del equipo que manejen los usuarios.El video grabado puede almacenarse en el disco duro de la PC o bien almacenarse vía internet en el portal de WiLife y acceder a él de forma remota, ya sea desde la computadora o dispositivos como celulares o PDA.En México esta solución estará disponible durante el segundo semestre del año, el paquete básico tendrá un costo de 299 dólares e incluye el software, una cámara y un ruteador. Las cámaras adicionales costarán 220 dólares cada una.

Fuente: Periódico Reforma. Sección Interfase. 26/05/2008